Cómo descorchar el champán: paso a paso
¿De dónde viene el sabrage?
La tradición atribuye el sabrage a los jinetes de la época napoleónica, quienes habrían abierto sus botellas con el sable para celebrar sus victorias. El relato probablemente tenga tanto de leyenda como de historia, pero el gesto perdura: hoy se sabra para una boda, un cumpleaños o la llegada del Año Nuevo.
Lo que ocurre realmente
Una botella de champán está sometida a presión, del orden de seis bares. Su cuello presenta dos puntos débiles: la costura vertical que deja el molde y el anillo, ese reborde de vidrio que sujeta el bozal de alambre. Cuando el lomo de la hoja golpea el anillo justo donde se cruza con la costura, el vidrio se quiebra limpiamente y el cuello se desprende junto con el corcho, empujado por la presión. No hace falta que la hoja esté afilada: el trabajo lo hace el impacto, no el filo.
Preparar la botella
- Elige un champán o un vino espumoso elaborado por el método tradicional: sus botellas, de vidrio grueso, están hechas para resistir la presión.
- Enfría la botella durante varias horas y luego sumerge el cuello unos minutos en un cubo con hielo: el vidrio bien frío se rompe de forma más limpia.
- Retira la cápsula y el bozal de alambre, sin agitar la botella.
- Localiza la costura del vidrio en un lateral: esa será tu línea de guía.
El gesto, paso a paso
- Sujeta firmemente la botella por la base e inclínala entre 30 y 45 grados, con el cuello apuntando en dirección contraria a cualquier persona.
- Apoya la hoja plana sobre la botella, a lo largo de la costura, con el lomo de la hoja orientado hacia el cuello.
- Desliza la hoja hacia el cuello con un movimiento decidido y continuo, sin levantar el brazo: lo que cuenta es la velocidad, no la fuerza.
- Completa el movimiento. El cuello se desprenderá y la espuma brotará, arrastrando consigo los posibles pequeños fragmentos.
- Deja que salga un poco de espuma y sirve.
Precauciones
Haz el sabrage al aire libre o en una habitación despejada, nunca apuntando a alguien, a una ventana o a un objeto frágil. Mantén a los niños alejados. Recoge el cuello y el corcho: el vidrio roto corta. Si el primer intento falla, no golpees con más fuerza; comprueba el ángulo y la posición de la hoja sobre la costura y vuelve a intentarlo con calma.
El sable adecuado
Un sable para champán está diseñado para este gesto: tiene una hoja rígida y ofrece un agarre seguro. El nuestro tiene un mango de madera de olivo, está fabricado en Thiers junto con un socio cuchillero y puede grabarse para convertirse en el objeto que se saca en cada celebración. Descubre nuestro sable para champán y nuestros estuches Le Sabrage y Le Grand Soir.
El consumo excesivo de alcohol es perjudicial para la salud. Consúmase con moderación.